En una investigación llevada a cabo por el Electric Power Research Institute se halló que las empresas pierden entre USD104.000 millones y USD164.000 millones por año debido a interrupciones en el suministro, y entre USD15.000 millones y USD24.000 millones a causa de otros problemas relacionados con la calidad de la energía. No es difícil entender cómo se llega a esas cifras. Piense cuánto le costaría a su empresa un corte de suministro de uno o dos días. Para algunos, un corte de apenas una hora puede tener un costo considerable. 

Aun así, muchas empresas siguen sin comprender del todo los distintos tipos de irregularidades energéticas que pueden amenazar sus salas de servidores. Si bien no hay duda de la importancia de contar con protección contra fenómenos graves como huracanes e inundaciones, existen formas mucho más sutiles en las que se pueden padecer irregularidades energéticas. En esta publicación, me ocuparé de seis de esas irregularidades.

1. Transitorio
Los transitorios, que son potencialmente el tipo de irregularidad energética más perjudicial, se dividen en dos subcategorías: impulsivos y oscilatorios. Los transitorios impulsivos constituyen el tipo más común de sobretensión; se trata de eventos que hacen subir o bajar repentinamente la tensión o los niveles de corriente, y suelen durar menos de 50 nanosegundos. Estos transitorios, cuyas causas son la caída de rayos, la puesta a tierra deficiente, el encendido de cargas inductivas y la eliminación de fallas en la red eléctrica, entre otras, a menudo dañan los datos y los equipos físicos.

Los transitorios oscilatorios hacen que la señal del suministro aumente y se reduzca rápidamente de forma alternada. Un problema frecuente asociado con la conmutación de capacitores es el disparo de variadores de velocidad automáticos (ASD).

2. Interrupción
Una interrupción es la pérdida total de la tensión de suministro o corriente de carga, y puede durar entre 0,5 y 30 ciclos (instantánea), entre 30 ciclos y 2 segundos (momentánea), entre 2 segundos y 2 minutos (temporal), y más de 2 minutos (sostenida). Un ejemplo común de interrupción es cuando se pagan todos los dispositivos electrónicos y luces de una casa por un breve período de tiempo. En una casa particular, este tipo de irregularidad causa ciertas complicaciones; pero en un entorno comercial, además puede ser onerosa, ya que es posible que los datos que allí se manejan se dañen o pierdan por completo durante la interrupción.

3. Caída de tensión o baja tensión
Las caídas de tensión, a menudo provocadas por fallas del sistema o por el encendido de cargas con gran demanda de corriente de arranque, son reducciones de la tensión de CA a una frecuencia dada que duran entre 0,5 ciclos y 1 minuto. La situación es similar a la de la disminución de la presión del agua cuando se abren varias canillas juntas en una casa. Las caídas de tensión pueden causar importantes daños a los equipos con el tiempo.

Si bien a veces se los asimila con las caídas de tensión (incorrectamente), las situaciones de baja tensión son producto de problemas de uniformidad en el suministro de larga data que crean caídas de tensión en el corto plazo. Las situaciones de baja tensión pueden conducir a la falla de cargas no lineales tales como fuentes de alimentación de computadoras.

4. Aumento de tensión o sobretensión
Lo opuesto a la caída de tensión es el aumento de tensión, causado por un incremento en la tensión de CA y que dura entre 0,5 ciclos y un minuto. Las causas comunes son las conexiones neutras de alta impedancia, las reducciones repentinas de cargas grandes y las fallas monofásicas en sistemas trifásicos. Como en el caso de las caídas de tensión, los efectos perjudiciales de los aumentos de tensión –degradación de contactos eléctricos y daños a semiconductores– suelen pasar inadvertidos por largos períodos de tiempo. No obstante, entre los efectos inmediatos y más visibles pueden mencionarse el parpadeo de luces y errores de datos.

Las sobretensiones, como las situaciones de baja tensión, son el resultado de problemas de larga data que crean aumentos de tensión temporales. Las condiciones de sobretensión pueden ocasionar el consumo de alta corriente así como causar el sobrecalentamiento y sobreexigencia de los equipos.

5. Distorsión de la forma de onda
Se habla de distorsión de la forma de onda ante cualquier variación de la calidad del suministro que afecte la forma de onda de la tensión o la corriente. Existen cinco tipos principales de distorsión de la forma de onda: compensación de corriente continua, distorsión armónica, interarmónica, muesca y ruido. Todos ellos, en distintos grados, pueden dañar u obstaculizar el funcionamiento de los equipos informáticos.

6. Fluctuación de tensión
Una fluctuación de tensión es una serie de pequeños cambios aleatorios en la tensión causados por cargas que registren importantes variaciones de corriente. Un síntoma común es el parpadeo de lámparas incandescentes.

Claro que existen formas de proteger los distintos entornos contra cada uno de los tipos de irregularidades energéticas mencionados, a menudo mediante sistemas UPS, generadores de respaldo, supresores de sobretensiones, acondicionadores de línea y una puesta tierra adecuada, entre otras. Para saber más acerca de cada uno de los tipos de irregularidades energéticas y sobre cómo proteger su entorno contra ellos, lea el Informe técnico Nº 18 de APC by Schneider Electric, "Los siete tipos de problemas en el suministro eléctrico".