Ya has virtualizado tu sala de servidores. ¿Y ahora qué? Retos habituales a los que se enfrentan las pymes y cómo solucionarlos

Aunque hace ya muchos años que está disponible la virtualización de los servidores para que las empresas puedan consolidar su huella informática, esta tecnología no ha sido adoptada de forma generalizada hasta estos últimos años. Sin embargo, muchas empresas pequeñas están teniendo dificultades para saber por dónde empezar a la hora de diseñar, mantener y optimizar debidamente sus infraestructuras informáticas cuando adoptan la virtualización. Existe abundante información sobre cómo conseguirlo en el caso de grandes Data Centers, pero muy poca orientación para las pequeñas y medianas empresas (pymes). Contar con la orientación adecuada es más esencial, si cabe, para las pymes, puesto que disponen de menos recursos y experiencia para diseñar y gestionar debidamente su infraestructura informática. Además, la infraestructura informática de una pyme no solo es su conexión a los datos en la nube, sino también una parte vital de la continuidad y el éxito de su negocio.

En este post se tratarán algunas cuestiones comunes a las que se enfrentan las pymes en sus esfuerzos por lograr la eficiencia energética y aprovechar al máximo las operaciones en armarios de cableado y salas de servidores, además de sugerir soluciones y buenas prácticas para ayudar a superar esos retos.

Desafío 1: Proteger y organizar unos servidores y equipos de redes consolidados y virtualizados

Las pymes que han virtualizado sus servidores y procesos, en parte o en su totalidad, han dado un paso clave para aumentar la eficiencia de su infraestructura informática; pero el equipo físico ya virtualizado, aunque más reducido, pasa ahora a ser más crítico que nunca y, por tanto, requiere de mayor protección. Además, organizar el equipo informático en un solo lugar puede conllevar complicaciones de disponibilidad.

Solución: Las pymes pueden asegurarse de que sus servidores críticos funcionen en unas condiciones ambientales adecuadas mediante armarios de rack debidamente diseñados para entornos de servidores y redes. Este tipo de armario ofrece prestaciones como la gestión de cables y la distribución de la alimentación, con lo que permite una mejor organización, reduce los errores humanos a la hora de solucionar problemas y ayuda a aislar las corrientes de aire caliente y frío.  Además, las pymes también deben preservar la disponibilidad del equipo de sus instalaciones protegiéndolo de los fallos de suministro y de las amenazas físicas, ambientales y de seguridad mediante unidades de distribución de la energía (PDU) y sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI). Algunos tipos de PDU permiten un control personalizable de la energía y una supervisión activa para limitar el uso no autorizado de tomas de corriente concretas y evitar la sobrecarga de los circuitos. Los sistemas SAI ofrecen autonomía cuando falla el suministro eléctrico, manteniendo operativos los dispositivos informáticos críticos y los equipos de conexión.

Desafío 2: Desconectar de forma segura los servidores virtuales

Cada vez es más fácil implementar y gestionar los entornos virtuales, pero aun así siguen dependiendo del apoyo esencial, en cuanto a alimentación eléctrica y refrigeración, de la infraestructura de IT, que sí puede ser susceptible a los fallos de suministro.

Solución: Lo ideal sería que todas las instalaciones de IT usaran bien un generador o bien paquetes de batería ampliada con los SAI para maximizar la autonomía y poder superar un apagón de larga duración.  Sin embargo, si ninguna de estas soluciones está disponible, la desconexión segura del software y del equipo preconfigurado, como los sistemas de SAI o PDU, puede resultar de enorme utilidad para proteger a los servidores, las aplicaciones y los datos de posibles daños. Busca soluciones que incluyan prestaciones de gestión remota y notificaciones y avisos proactivos sobre problemas de alimentación, fallos de suministro y duración de la batería.

Desafío 3: Desplegar el equipo informático y de redes fuera del espacio específico de IT

Los espacios no específicos para IT, que muchas pymes utilizan para su equipo informático, pueden no tener suficiente espacio disponible para el despliegue de nuevos dispositivos informáticos.

Solución: Al utilizar armarios diseñados especialmente para desplegar equipo en espacios no específicos puedes recibir las mismas prestaciones en alimentación eléctrica, refrigeración y protección que tendrías con un espacio específico para IT. Los armarios con ventilador e insonorizados con sistemas SAI y gestión de cableado proporcionan las prestaciones críticas de alimentación de respaldo y supervisión remota, además de garantizar un despliegue cercano y organizado fácil de instalar y gestionar.

Desafío 4: Minimizar la superficie usada

Mantener la seguridad del equipo puede ser difícil si no se tiene mucha superficie de suelo y ese es un reto al que se enfrentan muchas pymes.

Solución: Las soluciones de montaje en pared son ideales para los entornos IT que carecen de superficie disponible. Busca soluciones diseñadas para alojar fácilmente cualquier tipo de equipo y para acceder a ellas con carriles de montaje reversibles, que permitan múltiples opciones de montaje. Los armarios que giran desde la pared ofrecen un fácil acceso al equipo para realizar el mantenimiento y la instalación. Lo ideal sería una altura de rack de 13 U, que dejaría suficiente espacio para el equipo distribuido que mantiene al edificio conectado.

Desafío 5: Aprovechar al máximo el espacio: instalar el equipo de IT en espacios ajustados y ampliar la capacidad de la sala de servidores

Los racks más pequeños limitan la cantidad y disponibilidad del equipo que puede instalarse en un armario de red, mientras que un equipo grande resulta voluminoso e inadecuado para esquinas estrechas y armarios pequeños, como los que se encuentran habitualmente en los espacios para IT de las pymes.

Solución: Utiliza soluciones flexibles que permitan un escalado rápido y que no sean muy caras para emplear mejor el espacio, sin importar la forma o la superficie cuadrada. Los racks compactos de dos postes y un equipo de supervisión permiten una organización óptima y eliminan la necesidad de entrar en un espacio para IT ya abarrotado. Los organizadores de cables verticales también mantienen los cables bien colocados para simplificar el tendido y la instalación del cableado. El software de supervisión remota ofrece una visualización centralizada de la utilización del equipo actual para planificar la capacidad, además de facilitar la optimización.

Desafío 6: Optimizar el espacio en una sala de servidores consolidada

Consolidar el equipo sin tener que rediseñar o modificar el espacio de IT puede aumentar los costes de alimentación eléctrica y refrigeración de manera innecesaria.

Solución: Desplegar una arquitectura de sala de servidores de fácil escalado permite aprovechar espacios que ya contienen prestaciones de refrigeración. Una arquitectura sencilla y reproducible para instalaciones en incrementos de 3 kVA puede proporcionar una protección de la alimentación mediante SAI a nivel de rack y suficientes tomas de corriente para alojar tanto servidores como equipos de redes.

Desafío 7: Controlar los costes con salas de servidores y armarios de red de tamaño pequeño

Garantizar la protección y la adecuada refrigeración y disponibilidad del equipo de IT puede ser caro, especialmente para pymes que no dedican gran presupuesto a los armarios de red.

Solución: Las soluciones de rack, que pueden llegar a tener precios tan económicos como 400 dólares, pueden gestionar el equipo y permitir una refrigeración óptima, además de ser fáciles de instalar. Un rack de bastidor abierto de cuatro postes puede ser una forma sencilla para mantener el equipo organizado y fuera del suelo.

Siguiendo esta práctica guía de fácil comprensión, las pymes que se enfrenten a retos sobre el despliegue del equipo de IT en espacios reducidos pueden conseguir una mejora de la eficiencia, la agilización de las operaciones y aumentar la protección de su equipo. Además, al reducir el riesgo de periodos de inactividad conseguirán que sus negocios sean más rentables y mejorarán la experiencia del cliente.