Si eres algo así como un administrador o gestor informático, va aumentando la probabilidad de que tengas que encargarte de más de un sitio a la vez. En muchos casos, podría ser que fueran más de 5, de 50 o incluso de 500 sitios, muchos de los cuales, si no todos, no dispondrán de personal informático especializado.

Con pocos elementos que puedan echar un cable al personal informático para gestionar esos sitios, las empresas necesitan toda la ayuda que puedan obtener, en cuanto a tecnología, para hacer ese trabajo. A continuación presentamos cuatro métodos probados y reales con los que puedes hacer más con menos gracias a una supervisión eficaz en remoto.

1. Desplegar un sistema de gestión remota de la energía
Actualmente hay disponibles numerosas unidades de distribución de la energía (PDU) y regletas con tomas de corriente que pueden controlarse de forma remota. Desde una ubicación central y de forma remota, puedes desactivar y activar, cambiar la carga y secuenciar el suministro de la toma para garantizar que los dispositivos se conectan correctamente y con toda seguridad.

Piensa en lo que significa eso en la práctica. Cuando un servidor se bloquee, no tienes más que desactivar y activar para apagarlo y luego reiniciarlo, en lugar de intentar guiar a alguien de esa instalación para que lo haga o enviar ayuda informática profesional. La gestión remota de la energía también te permite garantizar que las tomas de corriente que no se usan permanezcan desconectadas, de manera que nadie pueda usarlas y no se corra el riesgo de provocar accidentalmente un disparo en un interruptor.

2. Supervisar las condiciones ambientales
Si estás a cientos de kilómetros, no tienes manera de saber cuáles son las condiciones ambientales que pueden afectar a tus sistemas informáticos remotos, a no ser que instales sondas para recoger información sobre temperatura, humedad, humo y fugas. También puedes instalar sensores que detecten si se abren las puertas y si existe movimiento en el interior de una sala de servidores o un armario de cableado remotos.

Esos sistemas sirven, como mínimo, para un par de objetivos importantes. Por un lado, te avisan de situaciones que puedan ocasionar posibles daños al equipo informático, como fugas de agua o visitantes no autorizados. Por otro, con los datos de temperatura y humedad, sabrás si las condiciones de refrigeración y ventilación son las correctas para el sitio y podrás tomar medidas para corregir cualquier problema antes de que provoquen un perjuicio real.

3. Desplegar equipos preinstalados
Cada vez más, los clientes tienen la opción de comprar racks y armarios que pueden enviarse con los servidores y otros equipos informáticos que ya estén instalados. Eso significa que el departamento informático puede instalar, configurar y comprobar el equipo antes de enviarlo a una ubicación remota. Por otro lado, algunos distribuidores te venderán los armarios preconfigurados según tus especificaciones.

Esa estrategia puede reducir espectacularmente el plazo de instalación, porque el sistema ya estará configurado y validado. Además, también puede reducir enormemente la necesidad de emplear a expertos informáticos durante la instalación. Y todo ello puede conllevar un ahorro significativo en costes.

4. Gestionar de forma centralizada múltiples emplazamientos
Un sistema de gestión central puede agregar datos y estadísticas de todos tus emplazamientos y presentarlos en una única consola, mediante una interfaz de fácil lectura. Un buen sistema compatible con todos los fabricantes será capaz de manejar todos los dispositivos y sistemas que tengas que gestionar, además de tener la capacidad de enviar alertas proactivas a las personas adecuadas.

Con un sistema así, no tendrás que iniciar sesión en cada sistema remoto de forma individual, cosa que puede ser muy poco práctica cuando aumente el número y tamaño de los emplazamientos remotos. Además, los sistemas permiten el acceso a múltiples usuarios, con lo que favorecen tener cobertura en todo momento y que los especialistas tengan la capacidad de manejar sus respectivas áreas de la infraestructura.

Para más información, echa un vistazo a mi webcast “Estrategias para gestionar entornos distribuidos de IT”.