Tras la gran noche de Breaking Bad en la entrega de los Emmy (y el falso rumor acerca de una sexta temporada), me quedé pensando en la serie y en lo bien que funcionó en distintos niveles. La historia principal me mantuvo atrapado, pero también disfruté el subtexto que se completaba con importantes lecciones fácilmente aplicables al modo en que usamos y adoptamos la tecnología. Lo genial de la serie era que esas sabias enseñanzas podían provenir de cualquiera de los personajes. Por ejemplo, incluyo aquí una observación que hace Mike, un ex policía vuelto villano, mientras habla con Walt, el personaje principal, sobre los errores que cometió en su vida. "Me conformé con medias tintas cuando debería haber llegado hasta el final. No volveré a cometer ese error. Basta de medias tintas, Walter." – Mike

Para mí, esa fue una de las mejores escenas de una serie repleta de algunas de las más increíbles en la historia de la televisión. Claro que Mike no es el único que cometió ese error. Todos somos culpables de conformarnos con medias tintas en algún momento de nuestra vida. Todos tomamos atajos, cuando:

  1. creemos que la tarea no es importante; 
  2. sabemos que es importante, pero no queremos invertir el tiempo, esfuerzo o dinero para hacer todo lo necesario; o
  3. no advertimos cuán importante es la tarea y nos manejamos como si fuera algo menor.

Con el auge de las viviendas conectadas, muchos de nosotros –que ya estamos demasiado ocupados– hemos dejado que nuestras redes domésticas padezcan a causa del tercer escenario. Para que entienda cuán importante es hoy la red doméstica, incluyo acá algunos datos tomados del Virtual Networking Index de Cisco:
  • El 2/3 de las tabletas que se usan no cuentan con conexión a una red celular y solo pueden usarse vía Wi-Fi.
  • El 45% de los datos móviles se descarga vía WI-FI, no a través de la red celular.
  • La Tasa de Crecimiento Anual Compuesto para el tráfico de datos móviles hasta 2018 va oscila entre un valor inferior de 50% en Norteamérica y Europa Occidental y un valor superior de 70% en Oriente Medio y África.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, me resulta alarmante que la gran mayoría de las redes y los dispositivos domésticos no cuenten con protección, un claro ejemplo de medias tintas. Solo puedo imaginar que esta situación se da porque las personas no han advertido la importante función de la red doméstica en la vida cotidiana, ni cuán fácil es incorporar la protección necesaria para garantizar que el acceso a esa red esté protegido durante un corte de suministro.

Más allá del uso que le dé a su red doméstica (ver películas, emplear teléfonos IP, trabajar desde el hogar, jugar o cualquier otro), es sumamente recomendable que la proteja con respaldo de baterías, lo que le brindará tiempo suficiente para seguir conectado durante cortes de suministro prolongados. Por lo general se considera que el tiempo mínimo necesario son 30 minutos, pero puede suceder que usted necesite mucha más autonomía, en función de dónde viva y de cómo use la red.

Para evaluar mejor sus necesidades específicas, pruebe la herramienta de autoevaluación de APC by Schneider Electric (aquí). O haga clic aquí para obtener más información sobre soluciones de avanzada con autonomía extendida (alrededor de 4,5 horas) para alimentar los equipos de red de su hogar.

Es mucho lo que circula por su red Wi-FI doméstica a distintas horas; por eso, no importa cómo decida protegerla, pero recuerde llegar al final del camino y no conformarse con medias tintas.